Guatemala: Ni protección ni justicia.
Homicidios de mujeres y niñas en Guatemala
Datos y cifras
AMNISTÍA INTERNACIONAL
June 9, 2005 - (AMNISTÍA INTERNACIONAL) Casos:
Nancy Karina Peralta Oroxon
El 1 de febrero de 2002, Nancy Karina Peralta Oroxon, de 30 años,
salió de su casa a las seis de la mañana para ir al
trabajo y, luego, a la Universidad de San Carlos de Guatemala, donde
cursaba estudios. Ese día no regresó a casa. Sin haber
dormido en toda la noche, por la mañana su angustiada familia
comenzó a buscarla por los hospitales y estaciones de la
ciudad. Cuando su hermana acudió a la comisaría local
para denunciar la desaparición, le preguntaron si estaba
segura de que no se había escapado con su novio. Le dijeron
que tenía que esperar 48 horas para presentar una denuncia
de desaparición. Ella les hizo una descripción de
Nancy y les dejó también una fotografía. Llamó,
además, a la morgue y le describió a su hermana, pero
le dijeron que no habían recibido el cuerpo de ninguna mujer
joven. Sin embargo, unas horas antes se habían expedido el
certificado de defunción de una mujer no identificada. Como
momento de la muerte se había registrado las 23:00 horas
del 1 de febrero de 2002.
El 3 de febrero de 2002, la familia identificó
el cadáver de Nancy en la morgue. Pudo hacerlo
gracias a un artículo y una fotografía aparecidos
en la prensa, sobre el descubrimiento del cadáver de una
joven que llevaba un suéter blanco y que había sido
degollada. Al reconocer el vestido, su padre llamó al depósito
y dio el nombre el nombre de Nancy, haciendo una descripción
de ella que coincidía con las características de la
mujer no identificada. A pesar de que al denunciar la desaparición
le habían proporcionado una fotografía y una descripción
de la joven, no parece que la policía hiciera nada para contrastar
esta información con los de los cadáveres no identificados
de mujeres asesinadas.
La familia de Nancy Peralta insistió en que
el Ministerio Público llamase a testigos potenciales y pidió
que se hiciera un retrato robot de del testigo que habían
llamado a la policía y los bomberos la noche en que la mujer
fue asesinada. También pidieron repetidas veces que se inspeccionara
el lugar donde había aparecido el cadáver, pero, según
informes, le dijeron que la inspección se realizaría
en un par de semanas. Más de dos años después,
aún no se habían inspeccionado el lugar. El 8 de marzo
de 2004, la hermana de Nancy Peralta asistió a una manifestación
organizada con motivo del Día Internacional de la Mujer,
en la que consiguió hablar con un miembro del gobierno. Días
después, un investigador del Ministerio Público se
presentó en casa de la familia, para hacerles unas preguntas.
Cuando la familia leyó las declaraciones en el expediente
vio, según informes, que las suyas las habían cambiado.
María Isabel Veliz Franco
Rosa Franco dijo que cuando le entregaron el cadáver de su
hija María Isabel, de 15 años: "Cuando me entregaron
el cuerpo yo me tiré al piso a gritar y llorar y todavía
me decían que no exagerara."
Con la ayuda de testigos las autoridades identificaron
a dos de los presuntos asesinos y un vehículo de lujo, y
obtuvieron datos de la casa donde estuvo raptada. El expediente
ha pasado por dos Fiscalías, pero los autores siguen en libertad.
A Rosa Franco, la madre de María Isabel,
le preocupa enormemente la falta de investigaciones sobre el brutal
asesinato de su hija: "Ni siquiera le hicieron examen de fluidos.
En una bolsa me entregaron toda la ropa, y cuando vi en ella unas
manchas blancas le pregunte al de la morgue: ‘¿Qué
es esto? ¿Es semen?’ Estaba muy maltratada mi niña,
tenia sangre por delante y por
detrás, pero no le hicieron ningun [sic] examen de sangre
ni nada. Han pasado dos años y ocho meses desde el asesinato
y ¿Donde [sic] estan [sic] los exámenes forenses?"
Rosa informó también de que su hija
tenía su teléfono móvil cuando se encontró
el cadáver. De acuerdo con los informes, pidió a la
oficina del Ministerio Público que llevaba el caso que investigara
las llamadas registradas en el aparato, pero no parece que se atendiera
su petición. Consiguió una lista de las llamadas y
comunicó los números al Ministerio Público.
Pero jamás se investigaron los números, y, según
informes, la lista se archivó. La oficina del Ministerio
Público de Mixco no fue tampoco a una casa donde se había
visto el automóvil del que, según información
recibida, un testigo había visto sacar a rastras a María
Isabel estando ya moribunda, ni ordenó un registro de las
direcciones identificadas. Según los informes, el personal
de la oficina fue una vez al lugar en cuestión, pero no entró
en la casa.
Rosa Franco ha informado de que, siempre que va
al Ministerio Público para ver cómo marcha el caso,
es el personal de la oficina el que le pregunta a ella si tiene
que comunicarles alguna novedad. Se quejó al Fiscal General
de la falta de progresos en las investigaciones, pero éste
ha determinado que la oficina de Mixco actuó debidamente
a este respecto. Mientras tanto, el caso está paralizado.
Los medios de comunicación de Guatemala han
informado de estos dos casos:
Sandra Janet Palma Godoy
Según la información aparecida en la prensa, el cadáver
de Sandra Janet Palma Godoy, de 17 años, se descubrió
al lado de un campo de fútbol el 5 de julio de 2004. Al parecer,
había sido secuestrada una semana antes en la localidad de
Buena Vista, San Pedro de Sacatepéquez. Los informes indican
que le habían cortado el brazo derecho, los pechos y la mano
izquierda y le habían arrancado los ojos y el corazón.
Una teoría elaborada en el curso de la investigación
preliminar es que había sido testigo de un asesinato unas
semanas antes. Según los informes, debido al trauma del homicidio,
su familia ha tenido que marcharse de la zona..
Andrea Fabiola Contreras Bacaro
El cadáver de la muchacha de 17 años Andrea Fabiola
Contreras Bacaro fue descubierto en un basurero de Jocotenango,
Sacatepéquez. Según el artículo, en la pierna
derecha habían grabado a cuchillo la palabra "venganza".
En el artículo publicado en el periódico Prensa Libre
se describía así el brutal homicidio:
"Fue hallada con las manos atadas, en una bolsa
plástica en el interior de un foso utilizado como basurero.
Tenía un tiro de gracia en la cabeza, estaba degollada, con
heridas y cortadas en la cara y en el pecho. Fue violada y a un
costado de su cuerpo fueron halladas sus sandalias de plástico,
una blusa blanca y su ropa interior."
Deborah Elizabeth y Olga Aracelly Tomás Viñeda
El 28 de junio de 2003, miembros de la mara Salvatrucha, de la ciudad
de Guatemala, secuestraron a dos hermanas, Deborah Elizabeth y Olga
Aracelly Tomás Viñeda, de 16 y 11 años, respectivamente.
El 2 de julio aparecieron partes de los cuerpos de las niñas
en San Pedro de Ayampuc, a 20 kilómetros de la capital; las
habían matado con un machete. Según los investigadores
de la Fiscalía de la Mujer del Ministerio Público,
ambas habían recibido previamente amenazas de uno de los
secuestradores por negarse a mantener relaciones con él.
La policía clasificó los homicidios como debidos a
"problemas personales". La investigación criminal
determinó que las niñas habían sido violadas
y que les habían arrancado partes del cuerpo con un serrucho.
En julio de 2004, el Tribunal Tercero de Sentencias condenó
a tres miembros de la banda a 50 años de prisión.
Oliberta Elizabeth Calel Gómez
En lo últimos años se ha tenido también noticia
de varios casos de homicidio de mujeres en los que estaban implicados
miembros de la policía. El 18 de mayo de 2004, un agente
de la comisaría de la PNC de San Bartolomé Jocotenango,
departamento de El Quiché, mató, al parecer, a Oliberta
Elizabeth Calel Gómez, de 17 años. Según el
informe elaborado por la Procuraduría de los Derechos Humanos
en El Quiché, Oliberta salía de la escuela con una
amiga cuando un agente de policía las abordó y se
ofreció a llevarlas en su vehículo al lugar al que
se dirigían. Ellas aceptaron el ofrecimiento porque, según
información recibida, Oliberta conocía al agente.
Éste las llevó a una zona apartada y les dijo que
se apearan. Las muchachas trataron de escapar, pero las atrapó
y las llevó de nuevo al vehículo. Según los
informes, el agente amenazó con matarlas si intentaban huir
otra vez. Al parecer, les dijo que se quitaran la ropa interior
y sacó un cuchillo y un arma de fuego. La amiga de Oliberta
consiguió escapar, pero ella fue asesinada. En el informe
de la autopsia se indica que presentaba múltiples puñaladas
en el cuello, el tórax y el abdomen. El agente fue detenido
el 10 de junio de 2004. En el momento de redactar el informe estaba
a punto de dictarse sentencia..
Trabajadoras del sexo
En 2001, al menos 12 mujeres que ejercían el sexo como profesión
fueron estranguladas en la ciudad de Guatemala, Escuintla y Huehuetenango.
El primer asesinato ocurrió en febrero de 2001, cuando se
descubrió el cadáver de una mujer en la habitación
de un hotel de la Zona 7 de la ciudad de Guatemala. Según
los informes, junto con el cuerpo se encontró el mensaje:
"muerte a las perras, ya regresé". Al mes siguiente
apareció un segundo cadáver en otro hotel de la misma
zona. Según los informes, la mujer había sido estrangulada
tras una lucha. Al parecer, esta vez el asesino había dejado
el mensaje: "odio a las perras". La víctima fue
enterrada sin haber sido identificada, pero su familia la reclamó
posteriormente. Al menos tres mujeres más fueron asesinadas
poco después.
Los casos se denunciaron a la PNC, y se distribuyó
un retrato robot en la ciudad de Guatemala, gracias a lo cual se
detuvo a un individuo que quedó en libertad posteriormente.
La Fiscalía de la Mujer del Ministerio Público investigó
algunos de los casos, pero no se identificó a los
responsables.
Cifras
Homicidios de mujeres y niñas
Las autoridades guatemaltecas registraron la muerte de 1.188 mujeres
y niñas entre 2001 y agosto de 2004. Sin embargo, se desconoce
el número exacto de mujeres asesinadas, y no hay tampoco
acuerdo en torno a él. La cifra varía según
las instituciones y se establece con criterios distintos.
La Policía Nacional Civil (PNC) registró 527 casos
de mujeres víctimas de homicidio violento durante 2004. Sin
embargo, varios factores, como el temor de los familiares a informar
del asesinato y la falta de confianza pública en las instituciones
del Estado,
en particular en la administración del sistema de justicia
para responder adecuadamente a las denuncias, indican que las cifras
de la policía podrían quedarse cortas..
Los homicidios de mujeres y niñas han aumentado en el contexto
del aumento de muertes violentas en general. Según los datos
de la policía, del número total de homicidios, en
2002 fueron de mujeres el 4,5 por ciento; en 2003, el 11,5, y en
2004, el 12,1.
La violencia contra las mujeres
La Fiscalía de la Mujer del Ministerio Público manifestó
que en el 28 por ciento de los 152 casos investigados entre enero
y agosto de 2004, las víctimas habían sufrido agresión
sexual y en el 31 por ciento habían sido amenazadas previamente.
Investigaciones
La Fiscalía de la Mujer del Ministerio Público y la
sección especial de la PNC informaron de que el 40% de los
casos se archivaban y no se investigaban jamás. En febrero
de 2004 la relatora especial de la ONU sobre la violencia contra
la mujer fue informada de que dicha sección disponía
para su funcionamiento de 20 investigadores, divididos en cinco
grupos, y se calculaba que cada investigador tenía 20 casos
pendientes.
De acuerdo con la Procuraduría de los Derechos Humanos, sólo
se han investigado el 9 por ciento de los casos.
El conflicto armado interno
Según las investigaciones y los consiguientes informes del
Proyecto Diocesano de Recuperación de la Memoria Histórica
(Proyecto Diocesano REMHI), de 1998, y de la Comisión de
Esclarecimiento Histórico (CEH), de 1999, de las 200.000
personas que se calcula que "desaparecieron" o fueron
ejecutadas extrajudicialmente durante el conflicto armado interno
de Guatemala que se prolongó a lo largo de 36 años,
hasta la firma de los acuerdos de paz auspiciados por la ONU en
1996, la cuarta parte fueron mujeres. Las violaciones y la violencia
sexual eran parte integrante de la estrategia de contrainsurgencia.
Amnistía Internacional insta a las autoridades
de Guatemala a:
Condenar públicamente los secuestros y asesinatos de mujeres
y niñas;
Realizar investigaciones inmediatas, coordinadas, exhaustivas y
efectivas sobre todos los casos de secuestro y asesinato de mujeres
y niñas en Guatemala, y hacer que los responsables comparezcan
ante la justicia;
Establecer un mecanismo de búsqueda urgente para los casos
en que se informa de la
desaparición de mujeres o niñas;
Reforzar y mejorar la coordinación y la asignación
de recursos a todas las instituciones del Estado que se ocupan de
la violencia contra las mujeres, y en particular, a la Fiscalía
de la Mujer del Ministerio Público;
Incorporar una perspectiva de género al análisis y
el tratamiento de la violencia contra las mujeres en la práctica
de mantenimiento del orden y judicial, así como en todas
las demás instituciones creadas para proteger y vigilar los
derechos de las mujeres;
Elaborar e implantar programas adecuados de
prevención y protección para prevenir el secuestro
y asesinato de mujeres;
Emprender campañas de educación y publicitarias para
promover la "tolerancia cero" a la
violencia contra las mujeres y erradicar la discriminación;
Adaptar la legislación nacional a las normas internacionales
sobre violencia contra las mujeres, modificando o eliminando las
disposiciones jurídicas discriminatorias, y garantizar que
se aplica y se hace respetar.
http://web.amnesty.org/library/index/ESLAMR340252005
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