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Intervencion de la Delegacion de Mexico Sobre
el Tema de las Mujeres, La Paz y La Seguridad
El Debate del Consejo de Seguridad, 29 de octubre de 2003
Agradecemos al Secretario General Adjunto, Sr.
Jean-Marie Guéhenno por la información que nos ha
proporcionado, así como a la señora Amy Smythe por
informarnos sobre su trabajo en la Misión de Naciones Unidas
en la República Democrática del Congo (MONUC), lo
cual nos da una idea más clara sobre el impacto que la resolución
tiene y puede tener sobre el terreno, como pudimos percatarnos cuando
la Misión del Consejo de Seguridad a los Grandes Lagos visitó
Kinshasa y Bunia el mes de junio pasado. La experiencia adquirida
en MONUC puede ser muy útil para atender las necesidades
específicas de las mujeres y niñas liberianas y para
el personal de la misión de las Naciones Unidas en Liberia.
De igual forma, saludamos la presencia en esta sala de la señora
Angela King, Asesora Especial del Secretario General en Cuestiones
de Género y Adelanto de la Mujer, y de la señora Noeleen
Heyzer, Directora Ejecutiva de UNIFEM.
El tercer aniversario de la adopción de la resolución
1325 nos ofrece una oportunidad para pronunciarnos una vez más
sobre un tema al cual el gobierno de México otorga gran importancia:
la incorporación de la perspectiva de género en el
tratamiento de las situaciones de conflicto armado y de post-conflicto
en los procesos de paz y en las operaciones de mantenimiento de
la paz.
Consideramos que dicha resolución es parte de un esfuerzo
más amplio por lograr la incorporación de la perspectiva
de género en todos los ámbitos del trabajo de las
Naciones Unidas, así como al interior de la propia Organización;
esfuerzo que se remonta a la Conferencia Mundial sobre la Mujer
celebrada en México, en 1975.
Es tal la relevancia de la incorporación de la perspectiva
de género en los ámbitos de competencia de los órganos
principales de nuestra Organización, y es tan tenue la línea
que separa las tareas de mantenimiento de la paz de los procesos
de consolidación de la paz y del desarrollo, que en el tratamiento
de este tema se requiere de una cooperación más estrecha
y de una mayor coordinación entre el Consejo de Seguridad,
la Asamblea General, el Consejo Económico y Social (ECOSOC),
y la Secretaría de la Organización.
En los últimos dos años, la delegación de México
ha participado activamente en el Grupo de Amigos de la resolución
1325 y continuará formando parte del mismo. Como amigos de
la resolución, en más de una ocasión hemos
propuesto la inclusión de referencias a la misma, o a aspectos
que se abordan en ésta, en proyectos de resolución
del Consejo de Seguridad relativos a los mandatos de misiones de
paz de Naciones Unidas. En el marco de la Cuarta Comisión
de la Asamblea General y del Comité Especial sobre Operaciones
de Mantenimiento de la Paz, nos hemos pronunciado de manera consistente
a favor de la incorporación de la perspectiva de género
en las operaciones de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas.
Apoyamos la creación del puesto de asesor en género
en el Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz, por
lo que consideramos un éxito importante el que, finalmente,
se haya logrado establecer dicha plaza. Esperamos que ésta
sea cubierta a la brevedad posible.
Ha habido cierto progreso en la incorporación de la perspectiva
de género en las misiones sobre el terreno, concretamente
en lo que se refiere a la inclusión de expertos en cuestiones
de género. Sin embargo, siguen siendo relativamente pocas
las misiones que cuentan con dicho personal. En particular, nos
sorprende el caso de la Misión en Afganistán (UNAMA),
que durante mucho tiempo careció de una o un experto en género,
aunque tenemos entendido que esa situación se acaba de resolver.
Como todos sabemos, los cargos de alto nivel en la función
pública en los ámbitos nacional, regional e internacional
siguen estando dominados por hombres. Esa situación se reproduce
en las operaciones de mantenimiento de paz de las Naciones Unidas.
Es fundamental que los Estados miembros postulemos un mayor número
de mujeres como candidatas al cargo de Representante Especial del
Secretario General, que actualmente solamente es desempeñado
por una mujer. Paralelamente, se debe aumentar la participación
de las mujeres en los niveles medios y operativos de las Operaciones
de Mantenimiento de la Paz, particularmente en los componentes militares
y de policía civil.
En lo que se refiere a la labor del Consejo de Seguridad, falta
mucho por recorrer para que la cuestión del género
sea considerada de manera sistemática en la preparación
de resoluciones, y para que se le trate como una cuestión
central a las cuestiones de paz y seguridad internacionales, y no
de manera marginal. La estadística proporcionada por la Oficina
de la Asesora Especial en Cuestiones de Género y Adelanto
de la Mujer es prueba de ello. Solamente el 14.7% de las resoluciones
adoptadas desde el año 2000 incluyen alguna mención
a este tema. La misma Oficina nos indica que el 67% de los informes
del Secretario General al Consejo de Seguridad omiten por completo
la cuestión de género, o si acaso hacen una sola referencia
a ésta. Lo que se requiere es un cambio profundo de mentalidad,
tanto por parte de los Estados que formamos esta Organización,
como por parte de la Secretaría.
Señor Presidente,
En el ámbito del derecho internacional, un logro importante
es la clasificación que hace el Estatuto de Roma de la Corte
Penal Internacional de determinados actos de violencia sexual como
crímenes de guerra y de lesa humanidad, lo cual concuerda
plenamente con el contenido de la resolución 1325. Reconocemos
también que en la integración de la propia Corte se
ha prestado especial atención al equilibrio de género.
Un aspecto muy positivo ha sido la activa participación de
las organizaciones de la sociedad civil no solamente en la preparación
de la resolución 1325 sino, sobre todo, en el proceso generado
a partir de su adopción. Las ONG ven en dicha resolución
un instrumento útil para la promoción de las cuestiones
de género en el contexto de los conflictos armados; en los
procesos de paz; en la reconstrucción de las sociedades después
de los conflictos, y también en el ámbito muy importante
del desarme y de la no-proliferación de armas de destrucción
en masa, así como en el combate contra el tráfico
ilícito de armas pequeñas y en la erradicación
total de las minas antipersonales.
Es importante que durante el proceso de seguimiento de la resolución
1325, el Consejo de Seguridad mantenga un buen nivel de comunicación
con las ONG, en particular con las organizaciones de los países
o regiones en los que se tiene previsto establecer o se cuenta ya
con operaciones de paz de Naciones Unidas.
Finalmente, señor Presidente, quisiéramos presentar
dos sugerencias:
1.) Es importante que el CSONU considere la pertinencia de establecer
un mecanismo de seguimiento a la aplicación de la resolución
1325 y de las recomendaciones contenidas en el estudio del Secretario
General y en el estudio comisionado por UNIFEM.
2.) Quizás también se podría adoptar una nueva
resolución sobre el tema de las mujeres, la paz y la seguridad,
sobre todo tomando en cuenta que en octubre del año próximo
el Secretario General presentará su segundo informe sobre
este tema. Si bien es cierto que las posibilidades de la resolución
1325 no se han agotado y que, por el contrario, falta mucho por
hacer para lograr su aplicación, consideramos que una nueva
resolución serviría para actualizar y complementar
la resolución 1325, manteniendo la atención del CSONU
y de la amplia membresía de las Naciones Unidas en el tema.
Muchas gracias.
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